Estas reflexiones salen de más que 40 años de ministerio como sacerdote católico. Pasé la mayoría de estos años en la Diócesis de Charlotte que está situada en Carolina del Norte occidental de los Estados Unidos. Ahora, estoy jubilado, y vivo en Medellín, Colombia, y sigo sirviendo como sacerdote en la Arquidiócesis de Medellín.
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El que ama a Dios, que ame también a su hermano. (1 Jn 4:19-5:4)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/010826.cfm
Hoy es mi cumpleaños. Pienso en mi mamá, Norma Torp Boyd. Mamá quería tener nietos, pero yo era hijo único y sacerdote católico. Pero después de todo mamá tiene a sus nietos: cada bebé que bauticé, cada niño que hizo la Primera Comunión, cada joven confirmado, cada pareja casada, cada confesión escuchada, cada enfermo ungido, cada persona bendecida, cada alma confiada a mi cuidado en todas las parroquias donde estuve mandado, cada persona con la que caminé en mi ministerio. Todos son de ella. La promesa hecha a Abraham se cumple en mi mamá: tiene descendientes tan numerosos como las estrellas del cielo. https://youtu.be/URVdgrRb_IE?si=lD0CJeXf9w5YYk9s
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Queridos hijos: Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto. (1 Jn 4:11-18)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/010726.cfm
Que Dios nos ame es maravilloso, pero como dice el escritor: “A Dios nadie lo ha visto nunca”. Lo difícil es amarnos los unos a los otros. El mensaje de la Epifanía es que, dado que Dios se ha revelado en carne humana, como Emmanuel, Dios con nosotros, debemos amarnos unos a otros. Y es al amarnos unos a otros que el amor de Dios se perfecciona en nosotros; no es opcional. https://youtu.be/PQnoAVHVKv4?si=Erxi39b2xpmP5EYu
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Al desembarcar Jesús, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando, y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.Cuando ya atardecía, se acercaron sus discípulos y le dijeron: “Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despide a la gente para que vayan por los caseríos y poblados del contorno y compren algo de comer”. Él les replicó: “Denles ustedes de comer”. (Mc 6:34-44)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/010626.cfm
¿Por qué siempre hay dinero de sobra para armas de guerra, pero nunca para alimentar a los hambrientos? El mundo cree que la compasión es debilidad. Pero hacer alarde de nuestro poder nunca es señal de fortaleza.
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El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció. Desde entonces comenzó Jesús a predicar, diciendo: “Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos”. (Mt 4:12-17, 23-25)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/010526.cfm
Jesús no aparece con una campaña de “conmoción y pavor”, sino más bien predicando el arrepentimiento y el perdón. En un país donde los inmigrantes ya no se sienten bienvenidos, San Juan Neumann (1811-1860) puede ser un signo de esperanza del bien que traen los inmigrantes. Fue un inmigrante que llegó a ser obispo de Filadelfia, la Ciudad del Amor Fraterno.
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De pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. (Mt 2:1-12)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/010426.cfm
En la creciente oscuridad de este mundo, con los tambores de guerra resonando fuerte, Dios nos ofrece una Estrella. https://youtu.be/v1SmVIBlpUg?si=vTnupwVJxPlayzWx
