Estas reflexiones salen de más que 40 años de ministerio como sacerdote católico. Pasé la mayoría de estos años en la Diócesis de Charlotte que está situada en Carolina del Norte occidental de los Estados Unidos. Ahora, estoy jubilado, y vivo en Medellín, Colombia, y sigo sirviendo como sacerdote en la Arquidiócesis de Medellín.
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El pueblo, sin embargo, se negó a escuchar las advertencias de Samuel y gritó: “No importa. Queremos tener un rey y ser también nosotros como las demás naciones. Nuestro rey nos gobernará y saldrá al frente de nosotros en nuestros combates”. (1 Sam 8:4-7, 19-22a)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/011626.cfm
Aunque Samuel les advirtió, el pueblo seguía queriendo un hombre fuerte que resolviera sus problemas. La tentación es tan antigua como la humanidad misma, pero es una tentación. Como Dios le dice a Samuel: “No es a ti a quien rechazan, sino a mí porque no me quieren por rey”. El rechazo definitivo de Dios como Rey se revela en la Cruz de Jesús. https://youtu.be/xGx3boLiAfc?si=D7MDsCOw4Qg4lgTt
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El ejército se retiró al campamento y los ancianos de Israel se preguntaban: “¿Por qué permitió el Señor que nos derrotaran hoy los filisteos? Traigamos de Siló el arca de la alianza del Señor, para que vaya en medio de nosotros y nos salve de nuestros enemigos”. (1 Sam 4:1-11)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/011526.cfm
Pues, el Arca de la alianza del Señor no los salvó. Cuando intentamos usar a Dios como arma contra otros, nunca sale bien. De Dios nadie se burla. https://youtu.be/f8g95FhTsYU?si=TsucU9e3Vw2hGhmn
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Entonces comprendió Elí que era el Señor quien llamaba al joven y dijo a Samuel: “Ve a acostarte, y si te llama alguien, responde: ‘Habla, Señor; tu siervo te escucha’ ”. Y Samuel se fue a acostar. De nuevo el Señor se presentó y lo llamó como antes: “Samuel, Samuel”. Éste respondió: “Habla, Señor; tu siervo te escucha”. (1 Sam 3:1-10, 19-20)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/011426.cfm
Dios llama a quien quiere. El llamado del niño Samuel nos recuerda que incluso los más pequeños pueden marcar la diferencia. Siempre me ha encantado la historia del niño que escuchó el llamado de Dios en la noche. https://youtu.be/cDdniihKBzI?si=vrkfp4wWaT1lxdNq
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El arco de los fuertes se ha quebrado, los débiles se ven de fuerzas llenos. (1 Sam 2:1, 4-5, 6-7, 8)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/011326.cfm
Los poderosos sueñan con el afán imperial, pero Dios tiene otros planes. El himno de alabanza de Ana, que resuena en el Magníficat de la Virgen María, nos recuerda que a Dios no le impresionan las pretensiones humanas de grandeza. Más bien, Dios escucha el clamor de los pobres y levanta a los humildes. ¡Bendito sea el Señor! La foto de hoy es del Hombre del Tanque, un manifestante solitario en la Plaza de Tiananmén deteniendo una columna de tanques, 1989. https://youtu.be/hbzFQDeUdYc?si=z6sENAfV4cY_aLeF
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Caminaba Jesús por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a Simón y a su hermano, Andrés, echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y haré de ustedes pescadores de hombres”. Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. (Mc 1:14-20)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/011226.cfm
El llamado de los primeros discípulos nos recuerda que ser discípulos significa estar en el Camino con Cristo. No podemos quedarnos en un solo lugar. Jesús nos invita: “Síganme, y los haré pescadores de hombres”. https://youtu.be/WLHlj7A1vkE?si=oc1N6MM4050nw0kU
