Estas reflexiones salen de más que 40 años de ministerio como sacerdote católico. Pasé la mayoría de estos años en la Diócesis de Charlotte que está situada en Carolina del Norte occidental de los Estados Unidos. Ahora, estoy jubilado, y vivo en Medellín, Colombia, y sigo sirviendo como sacerdote en la Arquidiócesis de Medellín.

- :
25 de diciembre
El día veinticinco de diciembre.
"En el año 5199 (cinco mil ciento noventa y nueve) de
la Creación del mundo, cuando al principio creó
Dios el cielo y la tierra;
en el año 2957 (dos mil novecientos cincuenta y
siete) del diluvio;
en el año 2015 (dos mil quince) del nacimiento de
Abrahám;
en el año 1510 (mil quinientos diez) de Moisés y de la
salida del pueblo de Israel de Egipto;
en el año 1031 (mil treinta y uno) de la unción del rey
David;
en la semana 65 (sesenta y cinco) de la profecía de
Daniel;
en la Olimpíada 194 (ciento noventa y cuatro);
en el año 752 (setecientos cincuenta y dos) de la
fundación de Roma;
en el año 42 (cuarenta y dos) del imperio de Octavio
Augusto;
estando todo el orbe en paz;
en la sexta edad del mundo:
Jesucristo, Dios eterno e Hijo del eterno Padre, queriendo consagrar al mundo con su
misericordiosísimo Advenimiento,
concebido por el Espíritu Santo,
y pasados nueve meses después de su concepción,
nació, "hecho Hombre, de la Virgen María, en Belén
de Judá".
"La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo según la
carne".
(La Calenda: El Pregón de Navidad)
Cuando los ángeles los dejaron para volver al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: "Vayamos hasta Belén, para ver eso que el Señor nos ha anunciado". Se fueron, pues, a toda prisa y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre.
(Lc 2:15-16)
♫Los pastores de Belén, vienen a adorar al Niño;
La Virgen y San José, los reciben con cariño:
Tutaina, tuturumá, tutaina tuturumaina.
Tutaina, tuturumá, turumá, tutaina, tuturumaina.♫

- :
24 de diciembre
La Noche Buena
Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado;
lleva sobre sus hombros el signo del imperio y su nombre será:
"Consejero admirable", "Dios poderoso", "Padre sempiterno", "Príncipe de la paz”.
(Isaías 9:5)
¡Felices Pascuas a todos!
Jesús del alma
duerme y no llores
Mi dulce amor.
Duerme y no llores,
Que esas tus lagrimas
Parten el alma
De compasión. ♫

- :
23 de diciembre
O Emmanuel (Oh Emmanuel):
Oh Emmanuel, rey y legislador nuestro,
esperanza de las naciones y salvador de los pueblos:
ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
El profeta Isaías dijo:
Por tanto, el Señor mismo les dará una señal: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel
Y el evangelio de San Mateo dice:
Le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: Dios con nosotros. (Mt 1:23)
Dulce Jesús mío,
mi Niño adorado,
ven a nuestras almas
ven, no tardes tanto.
¡Ven, ven, ven,
Ven a nuestras almas, Niñito,
Ven, ven, ven,
Ven a nuestras almas, Niñito,
Ven a nuestras almas.
No tardes tanto, no tardes tanto,
Niñito, ven, ven ven!

- :
22 de diciembre
O Rex Gentium (Oh Rey de las naciones):
Oh Rey de las naciones y Deseado de los pueblos,
Piedra angular de la Iglesia, que haces de dos pueblos uno solo:
ven y salva al hombre,
que formaste del barro de la tierra.
El profeta Isaías dijo:
El pueblo que andaba en tinieblas
ha visto gran luz;
a los que habitaban en tierra de sombra de muerte,
la luz ha resplandecido sobre ellos.
Y después el profeta dijo:
Juzgará entre las naciones,
y hará decisiones por muchos pueblos.
Forjarán sus espadas en rejas de arado,
y sus lanzas en podaderas.
No alzará espada nación contra nación,
ni se adiestrarán más para la guerra.
¡Ven, ven, ven,
Ven a nuestras almas, Niñito,
Ven, ven, ven,
Ven a nuestras almas, Niñito,
Ven a nuestras almas.
No tardes tanto, no tardes tanto,
Niñito, ven, ven ven!

- :
21 de diciembre
O Oriens (Oh Amanecer)
Oh Amanecer,
Resplandor de la luz eterna, Sol de justicia:
ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.
El profeta Isaías dijo:
El pueblo que andaba en tinieblas
ha visto gran luz;
a los que habitaban en tierra de sombra de muerte,
la luz ha resplandecido sobre ellos.
Dulce Jesús mío,
mi Niño adorado,
ven a nuestras almas
ven, no tardes tanto.