Mientras tanto, la multitud de judíos, que se enteró de que Jesús estaba allí, acudió, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien el Señor había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes deliberaban para matar a Lázaro, porque a causa de él, muchos judíos se separaban y creían en Jesús. (Jn 12:1-11)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/033026.cfm
El complot para matar a Lázaro sorprende, pero en realidad no debería. Los poderosos siempre se sienten amenazados por un amor radical hacia los pobres, los hambrientos y los marginados. El amor maravilloso que Jesús ofrece nos libera para trabajar por un mundo donde los pobres ocupen los lugares de honor, los ricos sean despedidos con las manos vacías, los humildes sean enaltecidos, los presos sean libres y todos conozcan su dignidad como hijos de Dios. https://youtu.be/eBtaO_kGrBs?si=7IwkWcxr-sZcwnCq
Estas reflexiones salen de más que 40 años de ministerio como sacerdote católico. Pasé la mayoría de estos años en la Diócesis de Charlotte que está situada en Carolina del Norte occidental de los Estados Unidos. Ahora, estoy jubilado, y vivo en Medellín, Colombia, y sigo sirviendo como sacerdote en la Arquidiócesis de Medellín.
Lunes Santo
- :
