Estas reflexiones salen de más que 40 años de ministerio como sacerdote católico. Pasé la mayoría de estos años en la Diócesis de Charlotte que está situada en Carolina del Norte occidental de los Estados Unidos. Ahora, estoy jubilado, y vivo en Medellín, Colombia, y sigo sirviendo como sacerdote en la Arquidiócesis de Medellín.

Queridos hijos: Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto. (1 Jn 4:11-18)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/010726.cfm
Que Dios nos ame es maravilloso, pero como dice el escritor: “A Dios nadie lo ha visto nunca”. Lo difícil es amarnos los unos a los otros. El mensaje de la Epifanía es que, dado que Dios se ha revelado en carne humana, como Emmanuel, Dios con nosotros, debemos amarnos unos a otros. Y es al amarnos unos a otros que el amor de Dios se perfecciona en nosotros; no es opcional. https://youtu.be/PQnoAVHVKv4?si=Erxi39b2xpmP5EYu