Estas reflexiones salen de más que 40 años de ministerio como sacerdote católico. Pasé la mayoría de estos años en la Diócesis de Charlotte que está situada en Carolina del Norte occidental de los Estados Unidos. Ahora, estoy jubilado, y vivo en Medellín, Colombia, y sigo sirviendo como sacerdote en la Arquidiócesis de Medellín.

El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó a su madre. (Mc 6:14-29)
https://bible.usccb.org/bible/readings/020626.cfm
Hay riesgo de predicar la verdad al poder. El obispo episcopal de New Hampshire instó recientemente a sus sacerdotes a «poner en orden sus asuntos y asegurarse de tener sus testamentos escritos». El obispo anticipa una nueva era de martirio mientras la Iglesia se prepara para defender a las personas vulnerables de la violencia social. San Pablo Miki (1562-1597) y sus compañeros son los primeros mártires de Japón. https://youtu.be/aA8nSzEqIh4?si=XXxAJY1UIy1dNLJq