No puedo olvidar tus lágrimas al despedirnos y anhelo volver a verte para llenarme de alegría, pues recuerdo tu fe sincera, esa fe que tuvieron tu abuela Loida y tu madre Eunice, y que estoy seguro que también tienes tú. (2 Tim 1:1-8)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/012626.cfm
Al recordar la fe de la abuela y la madre de Timoteo, recuerdo la fe de mi propia abuela y madre. Fueron mis primeras y mejores maestras en la fe. Gracias a sus enseñanzas y ejemplo, celebro 48 años como sacerdote. https://youtu.be/wV1gZxv_AG0?si=KOC3jBBx4U0SnmYD
Estas reflexiones salen de más que 40 años de ministerio como sacerdote católico. Pasé la mayoría de estos años en la Diócesis de Charlotte que está situada en Carolina del Norte occidental de los Estados Unidos. Ahora, estoy jubilado, y vivo en Medellín, Colombia, y sigo sirviendo como sacerdote en la Arquidiócesis de Medellín.
Santos Timoteo y Tito, obispos, 26 de enero
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