Estas reflexiones salen de más que 40 años de ministerio como sacerdote católico. Pasé la mayoría de estos años en la Diócesis de Charlotte que está situada en Carolina del Norte occidental de los Estados Unidos. Ahora, estoy jubilado, y vivo en Medellín, Colombia, y sigo sirviendo como sacerdote en la Arquidiócesis de Medellín.

Saúl y Jonatán, queridos y admirados, inseparables en la vida y unidos en la muerte, más veloces que las águilas y más fuertes que los leones. Por ti, Jonatán, hermano mío, estoy lleno de pesar. Te quise con toda el alma y tu amistad fue para mí más estimable que el amor de las mujeres. ¿Por qué cayeron los valientes y pereció la flor de los guerreros? (2 Sam 1:1-4, 11-12, 19, 23-27)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/012426.cfm
El lamento de David por Saúl y Jonatán surge del corazón. Los lamentos nos dan las palabras para lamentar nuestras pérdidas. Sorprendentemente, la Escritura nos ayuda a expresar los sentimientos que generalmente retenemos en lo más profundo de nuestro corazón. San Francisco de Sales (1567-1622) es conocido como el "santo de la amabilidad”. Su Introducción a la Vida Devota ha sido una guía para muchas almas. https://youtu.be/RF4NxxxaO3A?si=7zOxkDmNQred_6Ae