Estas reflexiones salen de más que 40 años de ministerio como sacerdote católico. Pasé la mayoría de estos años en la Diócesis de Charlotte que está situada en Carolina del Norte occidental de los Estados Unidos. Ahora, estoy jubilado, y vivo en Medellín, Colombia, y sigo sirviendo como sacerdote en la Arquidiócesis de Medellín.

El arco de los fuertes se ha quebrado, los débiles se ven de fuerzas llenos. (1 Sam 2:1, 4-5, 6-7, 8)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/011326.cfm
Los poderosos sueñan con el afán imperial, pero Dios tiene otros planes. El himno de alabanza de Ana, que resuena en el Magníficat de la Virgen María, nos recuerda que a Dios no le impresionan las pretensiones humanas de grandeza. Más bien, Dios escucha el clamor de los pobres y levanta a los humildes. ¡Bendito sea el Señor! La foto de hoy es del Hombre del Tanque, un manifestante solitario en la Plaza de Tiananmén deteniendo una columna de tanques, 1989. https://youtu.be/hbzFQDeUdYc?si=z6sENAfV4cY_aLeF