Estas reflexiones salen de más que 40 años de ministerio como sacerdote católico. Pasé la mayoría de estos años en la Diócesis de Charlotte que está situada en Carolina del Norte occidental de los Estados Unidos. Ahora, estoy jubilado, y vivo en Medellín, Colombia, y sigo sirviendo como sacerdote en la Arquidiócesis de Medellín.

El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció. Desde entonces comenzó Jesús a predicar, diciendo: “Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos”. (Mt 4:12-17, 23-25)
https://bible.usccb.org/es/bible/lecturas/010526.cfm
Jesús no aparece con una campaña de “conmoción y pavor”, sino más bien predicando el arrepentimiento y el perdón. En un país donde los inmigrantes ya no se sienten bienvenidos, San Juan Neumann (1811-1860) puede ser un signo de esperanza del bien que traen los inmigrantes. Fue un inmigrante que llegó a ser obispo de Filadelfia, la Ciudad del Amor Fraterno.