Estas reflexiones salen de más que 40 años de ministerio como sacerdote católico. Pasé la mayoría de estos años en la Diócesis de Charlotte que está situada en Carolina del Norte occidental de los Estados Unidos. Ahora, estoy jubilado, y vivo en Medellín, Colombia, y sigo sirviendo como sacerdote en la Arquidiócesis de Medellín.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo; yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial. (Mt 5:43-44)

El Señor siempre nos pide lo imposible . . . amar a nuestros enemigos. Pero el Señor nos da ejemplo. En la Cruz Jesús perdonó a todos nosotros. Si pudiéramos amar a nuestros enemigos . . . ¡qué diferente el mundo!